Imaginate que alguien te dé tanta paz que el sólo recostarse en sus brazos te comienze a dar sueño. La ansiedad se vuelve diminuta y el amor es tan puro que se transforma en eso que más necesitabas: tranquilidad.
Sé que no soy el mejor ni el más bueno, pero de verdad te lo prometo, amor. Voy a negociar con el de abajo para que me deje ir a verte allá arriba.





